COVID-19

Luisa Solano (@solanoluisa) es Nutricionista, Licenciada en Nutrición y Dietética por la Universidad del Bío-Bío, Chillán (Chile). Magister en Nutrición Clínica por la Universidad de Chile, Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) y Máster en Gestión e Innovación Gastronómica y Ciencias de la Alimentación por la Universidad Camilo José Cela, Cátedra Ferrán Adría.

En 2015 comenzó una nueva aventura académica, el Doctorado en Nutrición en la Universidad Complutense de Madrid, que acaba de terminar con gran éxito.

Considera a la gastronomía como un puente perfecto que une la salud y el bienestar con el placer de comer. Es además una estrategia inteligente de unión entre mundos, culturas y por sobre todo de personas y momentos que marcan nuestras vidas.

Además, es una gran influencer en temas de nutrición. Cuenta con numerosas colaboraciones en distintos medios de comunicación dando siempre una opinión muy profesional sobre estos temas.

Referente al sistema inmune, ¿qué aspectos serían necesarios enfatizar en este contexto de la pandemia por SARS-CoV-2 causante de la enfermedad Covid-19?  

Desde el momento del nacimiento, estamos en contacto con diversos agentes patógenos cuyo único propósito es vivir y replicarse en un ambiente cálido, húmedo y rico en nutrientes. No todos los microorganismos son dañinos, como la microbiota que tiene una relación simbiótica con nuestro tracto gastrointestinal. Sin embargo, muchos patógenos sobreviven y se multiplican mediante el uso de mecanismos altamente especializados que les permiten infiltrarse en el cuerpo, encontrar nichos nutricionalmente compatibles para reproducirse, luego salir y extenderse a un nuevo huésped. Estos procesos generan síntomas clínicos de enfermedad.

Para hacer frente a los microorganismos patógenos, el sistema inmunológico tiene sus propias armas de defensa como los son:  las barreras físicas y bioquímicas, células inmunes especializadas y anticuerpos que se dirigen específicamente al patógeno. Además, el sistema inmunitario también tiene la capacidad de reparar los daños causados por éstos patógenos. 

Por tanto, cualquier agresión mediada por patógenos o daños de cuerpos extraños es abordada por nuestro sistema inmune. Las barreras físicas como la piel, el vello corporal y las membranas, mucosas contribuyen a evitar la entrada al cuerpo. Si se eluden, los mecanismos bioquímicos identifican rápidamente cualquier molécula “no propia” y destruyen y eliminan la amenaza a través de innumerables células inmunes (por ejemplo, leucocitos como neutrófilos, células asesinas naturales (NK) y macrófagos) y citocinas (involucradas en la célula señalización), luego repare cualquier daño.

Los agentes invasores específicos, como los patógenos y los tejidos extraños, pueden activar funciones inmunes adaptativas más lentas que utilizan las células T y B. Estos reconocen antígenos específicos en el microorganismo invasor y forman anticuerpos contra él, lo que permite la identificación para el ataque de otras células inmunes o neutraliza el patógeno directamente.

Referente a los roles fisiológicos que realizan vitaminas y elementos traza, ¿podría mencionar aquellos relacionados con el sistema inmunológico?

Dentro de este grupo de nutrientes, algunas vitaminas como A, C, D, E, B6, B12, folatos, hierro, zinc, cobre, selenio y magnesio de manera conjunta, contribuyen con vitales funciones de inmunidad y de integridad de las barreras de entrada de microorganismos, como, por ejemplo:

  • Mantenimiento de la integridad estructural y funcional de la mucosa. Células en barreras innatas (p. ej., piel, tracto respiratorio).
  • Diferenciación, proliferación, funcionamiento y movimiento de las células inmunes innatas.
  • Diferenciación, proliferación y funcionamiento normal de las células T.
  • Producción y desarrollo de anticuerpos.
  • Respuestas al antígeno.
  • Cofactores enzimáticos que intervienen en el metabolismo de los ácidos nucleicos.
  • Efectos antimicrobianos.
  • Efecto sobre la inflamación.
  • Efectos de función antioxidante.

Ahora bien, estas funciones inmunomoduladoras se deben considerar en un contexto de interacción con otros nutrientes que tienen el mismo nivel de relevancia, como son los macronutrientes. Por tanto, una alimentación variada y suficiente es una garantía de equilibrio nutricional.

En este sentido, cobra también importancia la mantención de un óptimo estado nutricional que es otra variable clave en la respuesta inmune.

Existe la idea en la población que el consumo de suplementos multivitamínicos, prebióticos y probióticos “reforzarían” el sistema inmune frente a la Covid-19. ¿Cuál es su opinión al respecto?

El sistema inmune precisa de “nutrientes” para llevar a cabo su función de defensa, estos deben ser suministrados a través de la “ALIMENTACIÓN”, mediante el consumo de “ALIMENTOS” como indicación preferencial.

En la actualidad1, se han publicado algunas recomendaciones específicas de suplementación con vitaminas y elementos traza, vitaminas C y D, zinc y omega3 (DHA+EPA) haciendo alusión a sus funciones sobre el sistema inmune. No obstante, me gustaría precisar algunas cuestiones sobre esta recomendación:

  • Esta enfermedad representa un gran desafío en su abordaje médico por ser un agente viral nuevo dentro de la familia de los coronavirus. Por tanto, todo el conocimiento, impacto sobre la salud y evolución prácticamente se está construyendo día tras día.
  • Estas recomendaciones no se especifica la duración del periodo de suplementación, solo se refiere a las cantidades/día. Esto, por ejemplo, se debe interpretar con cautela, en especial, si el mensaje llega a las embarazadas, por ejemplo, ya que son un grupo de riesgo si mantienen ingestas elevadas de vitamina liposolubles, especialmente la Vitamina A.  Por otra parte, algunos elementos trazas por sus funciones antioxidantes, si la ingesta supera las CDR, podrían actuar como agentes pro-oxidantes, afectando a la respuesta inmune como así también aumentando el nivel de estrés oxidativo.
  • Respecto a la recomendación de suplementación con Vitamina C, la Fundación Epistemonikos dice: “Después de realizar un exhaustivo escrutinio (revisión sistemática) de todos los estudios publicados sobre COVID19, SARS y MERS, nuestro equipo de trabajo no encontró pruebas (estudios) realizadas en humanos que evaluaran el impacto de la vitamina C en la prevención o el tratamiento de infecciones por coronavirus (SARS, MERS o COVID-19).
  • Referente a la suplementación con Vitamina D8, tampoco se dispone de suficientes ensayos clínicos realizados en pacientes contagiados por este agente viral, la investigación y conocimiento de esta enfermedad está en curso. Por ello, tampoco es posible la recomendación con esta vitamina bajo el prisma de prevención o de recuperación por coronavirus. 
  • Por lo anterior, desde la primera notificación del brote hasta hoy, y tras una rigurosa búsqueda de evidencia científica, NO podemos recomendar la suplementación de ningún tipo de nutriente de manera específica dirigida a la ciudadanía que se encuentra en confinamiento. Ningún suplemento nutricional previene y/o contribuye a la recuperación del estado de salud dañado por el SARS-CoV-2

Respecto al consumo de prebióticos/probióticos:

  • No es posible avalar como argumento que su consumo refuerce el sistema inmune en pacientes contagiados por SARS-CoV-2. Actualmente no se dispone de evidencia científica que avale su administración como medida preventiva o terapéutica para la COVID-19

¿Cuáles serían las recomendaciones alimentarias a tener presente?

Me gustaría hacer una mención especial a la EFSA en términos de seguridad alimentaria y la Covid-19 y esta es la siguiente:

“no hay pruebas de que los alimentos sean una fuente o una vía de transmisión del virus”

Las recomendaciones sobre alimentación tienen como propósito orientar al consumidor a cuidar su estado nutricional a través de una alimentación saludable, ya que los hábitos alimentarios se ven afectados por condiciones de estrés y angustia, y bajo estas circunstancias emocionales, se ha observado que existe una asociación con patrones dietéticos poco saludables y una mala calidad de la dieta.

  • Mantener una alimentación balanceada y ordenada.
  • Evitar los “picoteos irregulares” de alta densidad energética.
  • Mantener un estilo de vida saludable, actividad física siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias según etapa de confinamiento/desescalada.
  • Promoción de un estado de sueño saludable.
  • Planificar previamente la lista de compra.
  • Practicar “5 al día”
  • Consumir aquellos alimentos que son fuente dietética de vitamina D, debido a una menor exposición a la luz solar a causa del confinamiento.
  • Consumir aceite de oliva virgen extra en cualquiera de sus varietales/blends que encontramos en el mercado como picual, hojiblanca, arbequina, manzanilla cacereña, changlot real, royal, matihuela, cornicabra, entre otras.
  • Se puede consumir tanto alimentos frescos como alimentos congelados ya que no existe ninguna restricción sobre estos alimentos e incluso podemos utilizar alimentos en conserva.
  • Reforzar el consumo de legumbres.
  • Abstención de difusión de información errónea relacionada con la nutrición, la ingesta dietética y la COVID-19.

REFERENCIAS:

  1. Philip C. Calder, Anitra C. Carr, Adrian F. Gombart and Manfred Eggersdorfer. Optimal Nutritional Status for a Well-Functioning Immune System Is an Important Factor to Protect against Viral Infections. Nutrients 2020, 12, 1181. doi:10.3390/nu12041181.
  2. Adrian F. Gombart, Adeline Pierre and Silvia Maggini. A Review of Micronutrients and the Immune System–Working in Harmony to Reduce the Risk of Infection. Nutrients 2020, 12, 236; doi:10.3390/nu12010236.
  3. Farah Naja, Rena Hamadeh. Nutrition amid the COVID-19 pandemic: a multi-level framework for action. European Journal of Clinical Nutrition. 2020 Apr 20.  https://doi.org/10.1038/s41430-020-0634-3
  4. Barazzoni R, Bischoff SC, Breda J, Wickramasinghe K, Krznaric Z, Nitzan D, Pirlich M, Singer P; endorsed by the ESPEN Council. ESPEN expert statements and practical guidance for nutritional management of individuals with SARS-CoV-2 infection. Clin Nutr. 2020 Mar 31. pii: S0261-5614(20)30140-0. doi: 10.1016/j.clnu.2020.03.022.
  5. National Heart, Lung, and Blood Institute. Sueño Saludable. https://www.nhlbi.nih.gov/files/docs/public/sleep/Healthy_Sleep_At-A-Glance_SPANISH_Final.pdf
  6. Epistemonikos Fundation. ¿Sirve la vitamina C para prevenir el contagio o tratar a personas con COVID-19? https://es.epistemonikos.cl/2020/03/27/sirve-la-vitamina-c-para-prevenir-el-contagio-o-tratar-a-personas-con-covid-19/
  7. European Food Safety Authority (EFSA). http://www.efsa.europa.eu/es/news/coronavirus-no-evidence-food-source-or-transmission-route
  8. Grant, W.B.; Lahore, H.; McDonnell, S.L.; Baggerly, C.A.; French, C.B.; Aliano, J.L.; Bhattoa, H.P. Evidence that Vitamin D Supplementation Could Reduce Risk of Influenza and COVID-19 Infections and Deaths. Nutrients 2020, 12, 988.
 
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