Educación Nutricional

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Marilourdes de Torres Aured es delegada de Nutrición del Consejo General de Enfermería. Defiende una dieta equilibrada, con buena hidratación y movimiento. Para ella son los pilares de la salud a cualquier edad y en cualquier circunstancia. Su filosofía: “El padre de la enfermedad pudo haber sido cualquiera, pero la madre seguro que fue la mala dieta. Que tu alimento sea tu mejor medicina; y tu mejor medicina sea tu alimento” Hipócrates. 

¿Qué es la educación nutricional en pacientes crónicos? 

La educaciónalimentaria y nutricional (EAN) la define la FAO como: “Aquellas estrategias educativas diseñadas para facilitar la adopción voluntaria de conductas alimentarias y otros comportamientos relacionados con la alimentación y la nutrición propicios para la salud y el bienestar”.  Una buena definición generalista que habla más hacia la Salud Pública que hacia los tratamientos clínicos. 

Cuando nos encontramos que la educación nutricional no es únicamente una parte importante de la educación para la salud, sino que es una parte vital más del tratamiento de la patología, es cuando la nutrición y la alimentación pasan a convertirse en la necesidad de conseguir adherencia al tratamiento dietético y eso se consigue con adiestramiento. 

La planificación de los cuidados personalizados ha de organizarse para averiguar cómo valora su salud y qué conocimientos tiene de su enfermedad y de los cuidados que necesita.    

¿Qué diferencias remarcas entre educación y adiestramiento nutricional? 

La educación es una información con formación que sirve como prevención o como tratamiento, podríamos decir que es un asesoramiento en el que un profesional transmite los conceptos sobre cómo recuperar y/o mantener los hábitos saludables en una vida sana. El receptor los recibe y decide si los adopta.  

El adiestramiento nutricional es más que eso, es un entrenamiento continuo para hacer propios esos hábitos saludables con todas las recomendaciones de salud, incluidas las nutricionales y dietéticas. Modificando hábitos alimentarios inadecuados, reforzando los correctos y logrando mantener un estilo de vida saludable. 

¿Qué es un hábito, entonces 

Si recordamos las matemáticas de conjuntos, se puede decir que el hábito sería el núcleo central donde coinciden el conocimiento, el deseo y la habilidad. Mientras que adiestrar es adquirir y reforzar hábitos saludables, acompañando al paciente en todo el proceso. 

La relación con el paciente comienza con el intercambio de información, ya que él es agente activo de su proceso y esto permite identificar la forma en la que está viviendo su situación actual. Las condiciones sociales, económicas y físicas del entorno; y las conductas individuales y colectivas en relación con la salud.  

¿Qué necesita un paciente para poder cambiar sus hábitos?  

Lo primero es querer cambiarlos porque asume su patología o su falta de salud. A partir de ahí se puede comenzar con los cuidados nutricionales porque son el coadyuvante imprescindible en el proceso físico y mental de cambios de hábitos.  

Esos Cuidados Nutricionales desde Enfermería son: informar, formar, educar, asesorar y adiestrar. Y así poder dar atención integral al paciente, cuidando su aspecto bio-psico-social. Tras el diagnóstico nutricional, es cuando se pauta y se acuerda el adiestramiento del paciente con los objetivos pactados para lograr la adherencia al tratamiento.  

¿Cuáles serían esos objetivos?  

Tenemos que plantearnos que intervenimos desde, con y para el paciente, compartiendo objetivos comunes con el resto del equipo, desde el buen hacer profesional y humano.  

Por tanto, tenemos dos tipos de objetivos sinérgicos entre ellos, el del enfermero y el del paciente. Todos y cada uno de los resultados esperados, se trabajan con el único fin que es alcanzar el resultado. Conseguir la adherencia al tratamiento dietético y nutricional. De ahí que se pueda considerar el alta cuando el resultado obtenido coincida con los resultados esperados. 

En todo este proceso son muy efectivas las técnicas de coaching. Sobre todo, se aprecia mucho en el adiestramiento de la obesidad y en los TCA. 

¿Para qué sirven las herramientas de coaching en el adiestramiento? 

Aplicar herramientas de coaching en el adiestramiento, ayuda a que el paciente vaya reconociendo el valor de lo cotidiano dando sentido a su vida saludable. La progresión se aprecia fácilmente en el sentido que va dando sus palabras, sus gestos, sus espacios, sus necesidades y fundamentalmente sus prioridades de salud. 

Las técnicas de coaching en el adiestramiento nutricional, sólo se pueden aplicar con eficiencia y con eficacia si se conoce el campo de la alimentación/nutrición. Pero a la vez hay que ser experto en el conocimiento y la aplicación del coaching de salud. Cuando se dominan los dos campos, es cuando el coaching se puede adaptar a la nutrición, de ahí lo de coaching nutricional. Desgraciadamente, aunque suene muy bien y se prodigue en abundancia, rara vez se vislumbran los casos donde es evidente el dominio de ambos campos por parte del profesional que lo aplica.  

Sólo manejando estos elementos, el paciente se hace fuerte y comprende las posibilidades de actuar en salud. 

¿Cuáles son los factores de riesgo para sufrir un TCA?  

Los TCA siempre deben ser diagnosticados por un psiquiatra, a ser posible especialista en esta materia ya que ellos son los que controlan el nivel de afectación y/o el riesgo de padecerlo. Por eso los psiquiatras expertos en los TCA, no se limitan a tratar a ese paciente, si no que inmediatamente y una vez desterrado cualquier otra patología física que afecte a la síntesis nutricional, esos psiquiatras recaban la colaboración de un profesional experto en la educación nutricional porque es un cuidado y seguimiento específico que sirve de coadyuvante a la mejora a la comprensión de las alteraciones de la nutrición y mejoran la calidad de vida.  

La complejidad de los TCA varía mucho según sean purgativos o no. Lo común en todos ellos y los que más preocupan, son las comorbilidades físicas asociadas, fundamentalmente complicaciones médicas graves asociadas con la desnutrición. Conocer y reconocer estos síntomas, es fundamental en la consulta de nutrición porque es una de las bazas para negociar con el paciente la instauración de una dieta hipocalórica que no haga que se engorde, sino que aleje la desnutrición con todos los resultados adversos que se les muestran.  

¿En qué consisten las técnicas de coaching para tratar un TCA?  

El adiestramiento nutricional con técnicas de coaching es importante en la puesta en marcha de una educación nutricional en la que en primer lugar se forma e informa de cuál es el objetivo. Aplicar las técnicas que he ido desgranando desde el principio, en los TCA es un seguro más fuerte porque se remarca el acompañamiento y la negociación desde la consulta de enfermería. Se remarca que, aunque el objetivo principal siempre va a ser la adherencia al tratamiento nutricional, el ritmo en los pasos y las intervenciones a seguir los marca el paciente. El profesional de nutrición no tiene como fin la instauración de la nutrición enteral, sin haber hecho el recorrido dietético que he ido recordando arriba. 

En los TCA como en la obesidad, no sirve el asesoramiento sin más. Hay que adiestrar para recomponer los hábitos, pero siempre con el acompañamiento de la enfermera experta, con evaluación continuada, hasta llegar a la evaluación final que es la consecución de la adherencia al tratamiento. La experiencia nos dice que, si el adiestramiento ha estado bien pergeñado y seguido, el alta nutricional (con revisiones periódicas) llega antes que el alta psiquiátrica. Por ello es tan importante la ubicación adecuada de una enfermera de nutrición en el equipo pluriprofesional que atienden los TCA. 

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